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Cualquier estrategia de apoyo a la productividad y competitividad empresarial debe incluir entre los temas a atender a las necesidades insatisfechas de crédito al desarrollo, especialmente por las micro, pequeñas y medianas empresas, tanto urbanas como rurales.


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Apoyando PYMES en el sector agropecuario y alimentario: El caso ISMEA
Julio Sánchez-Maríñez | perspectivaciudadana.com | 02-05-2011
    

Cualquier estrategia de apoyo a la productividad y competitividad empresarial debe incluir entre los temas a atender a las necesidades insatisfechas de crédito al desarrollo, especialmente por las micro, pequeñas y medianas empresas, tanto urbanas como rurales. Estas necesidades de crédito y asistencia técnica, siendo muy urgentes e importantes, no son suficientemente satisfechas por ninguna entidad pública o privada.  De ahí que sea preciso formular políticas y articular un sistema de financiamiento y de asistencia técnica al desarrollo productivo (y como parte del mismo,  destacar entidades de  banca de desarrollo) que privilegie a las empresas con mayores dificultades para acceder al crédito y a la asistencia técnica necesarios para elevar su productividad y mejorar su competitividad.

En un artículo anterior presentamos el ejemplo de Nacional Financiera, S. A. (NAFINSA), en México, exitosa entidad de apoyo financiero y técnico con énfasis especiales en la pequeña y mediana empresa.  NAFINSA ha jugado un rol muy importante respecto de los  sectores industrial y comercial en sus distintos segmentos (pequeña, mediana y gran empresa), además del sector servicios. 

El sector agropecuario, con su indispensable rol en la producción alimentaria, tiene particularidades y, en consecuencia, necesidades específicas que lo diferencian respecto de otros sectores.  Hemos visto como las necesidades de crédito del sector agropecuario han sido estimadas por el propio Banco Agrícola en más de 30 mil millones de pesos, de los cuales el sector formal en 2007 pudo satisfacer requerimiento por menos de 12 mil millones de pesos. Pero sabemos también que en el sector agrícola el tema del aseguramiento es de suma importancia, dados los riesgos envueltos en el mismo, además de estar altamente vinculado con las condiciones de acceso a financiamiento y de los términos del mismo.

En el ámbito agropecuario, un caso tan interesante como el de NAFINSA en México lo es el de ISMEA, en Italia. Se trata del Istituto di Servizi per il Mercato Agricolo Alimentare (Instituto para el Servicio al Mercado Agrícola Alimentario), agencia pública italiana que presta servicios de información, aseguramiento y provisión de garantías crediticias y financieras para las empresas agrícolas, de pesca y acuacultura, favoreciendo el mejoramiento de su productividad y de su competitividad. ISMEA también apoya la formación y ampliación de la propiedad agrícola, incluyendo el traspaso y cambio generacional en la misma.

Entre sus servicios de información ISMEA produce indicadores, paneles, monitoreo, bases de datos integradas, informes provisionales y notas coyunturales entre las cuales se encuentran: noticias del mercado, por sectores, con frecuencia semanal,  índices mensuales de precios y de los costos de producción, informes trimestrales de análisis por tipo de negocio, encuestas de panel continuas sobre el consumo de alimentos, observatorios sobre la calidad de los productos  y  la movilidad de terrenos, informes mensuales sobre el intercambio con el extranjero e informes de predicción y análisis del escenario.

ISMEA ejerce la función de organismo nacional de tierra, con el objetivo prioritario de favorecer la formación y el desarrollo de empresas agrícolas dirigidas por jóvenes emprendedores (menores de 40 años). En ese sentido procede a la adquisición de haciendas agrícolas “a puerta abierta” y a su reventa al mismo precio, con reserva de dominio, a jóvenes profesionales emprendedores, cooperativas y sociedades, con pago a plazos a una tasa subsidiada. También presta servicios de valuación y asesoramiento para la privatización de terrenos de propiedad de entidades públicas. Los aportes de ISMEA se traducen en un promedio de 560 mil euros por iniciativa emprendedora favorecida, las cuales tienen una extensión promedio de 37 hectáreas.

ISMEA gestiona, a través de un fondo rotatorio, las concesiones a favor de iniciativas emprendedoras por nuevos gestores a fin de facilitar el relevo generacional. De esta manera otorga concesiones para proyectos de desarrollo o de consolidación de haciendas asumidas por nuevos gestores, con contribuciones en forma de: a) aportes a fondo perdido, b) créditos blandos, c) contribuciones para un primer asentamiento, d) contribuciones en forma de asistencia técnica. El numero de iniciativas emprendedoras apoyados por ISMEA asciende a 35 mil con un tamaño promedio de 28.1 hectáreas.

ISMEA igualmente ofrece garantías subsidiarias como instrumento mutualista mitigador del riesgo crediticio y como un factor implícito de regulación del mercado. Para esto se sirve de SGFA (una empresa propiedad de ISMEA) que opera un fondo de operaciones de crédito agrícola mediante financiamiento blando  con un vencimiento de hasta 18 meses y otros préstamos con un vencimiento superior a 18 meses. La garantía a primer requerimiento (garantías, co-garantías solidarias y contra-garantías) promueve el acceso al crédito a las empresas agrícolas y de alimentos a través de la reducción de los márgenes y del patrimonio requeridos por Basilea 2. Provee financiamientos, de distinta duración, tanto al momento de la inversión inicial como para obras de modernización, gastos en investigación y experimentación, así como para comercialización y reestructuración de pasivos. El valor de la exposición total cubierta por las garantías subsidiarias otorgadas por ISMEA asciende a 10.1 mil millones de euros.  Por otra parte, el valor de exposición total cubierta por garantías de primer orden asciende a alrededor de 28 millones de euros.

En el ámbito del aseguramiento, ISMEA cumple las siguientes funciones: 1) implementación de  pólizas innovadoras; 2) estudios y análisis en el campo de los seguros; 3) bases de datos sobre los riesgos agrícolas; 4) fondo de reaseguramiento; y 5) promoción de un consorcio de co-reaseguradores (alianza público-privada en la que participan las diez y nueve principales compañías de seguros nacionales y extranjeras) que aportan al fondo 197.3 millones de euros.

Los servicios y los instrumentos de seguros de ISMEA han sido diseñados para fomentar la diversificación de productos de aseguramiento, a través de la difusión de nuevos instrumentos para la protección de los ingresos en la agricultura y la reducción de los riesgos inherentes a las actividades de producción y de mercado. A través del Fondo de Reaseguramiento, ISMEA compensa los riesgos agrícolas cubiertos por las pólizas de seguro y fomenta la difusión de pólizas innovadoras (de pluri-riesgo y multi- riesgo). Estas pólizas innovadoras han aumentado considerablemente; en el caso de las pólizas pluri-riesgo,  de una cuota de mercado de 0.03% en 2003 a una de 4.2% en 2009; y en el caso de las pólizas multi-riesgo, de una cuota de 5.2% en 2003 a 37.5% en 2009 (en un mercado de 4.6 mil millones de euros).   

Como puede apreciarse, las políticas y programas de ISMEA en el ámbito del seguro y re-aseguro en el sector agro-alimentario conducen a la articulación de un sistema integrado en el que entidades del sector público, como ISMEA, y del sector privado, como las firmas aseguradoras y re-aseguradoras, sirvan apropiadamente a las necesidades de las empresas en el sector agro-alimentario, especialmente las pequeños y medianas y, con especial énfasis, a los nuevos emprendimientos. En el grafico que presentamos debajo intentamos ilustrar apalancamiento mutuo entre agencia pública (ISMEA, vía el Fondo de Reaseguramiento) y empresas aseguradoras y re-aseguradoras privadas, en beneficio de los agricultores.


En el ámbito de la asistencia técnica, ISMEA dispone de los siguientes servicios: 1) auditorías, consultorías, evaluación y soporte metodológico de la administración central y territorial, incluso en cuestiones financieras y de seguros; 2) instrumentos integrados para la evaluación de proyectos de inversión (planes de negocio en línea); 3) indicadores territoriales para la actividad de programación, monitoreo y evaluación de la intervención pública en las zonas rurales;  4) adecuación o regulación administrativa como órgano encargado por la Comisión Europea.

El caso de ISMEA ofrece múltiples lecciones que podrían servirnos muy bien al pensar las políticas y sistemas de financiamiento del desarrollo productivo en el caso agropecuario, particularmente las agencias o entidades diseñadas para servir como vehículo instrumental de tales políticas.  Sus estrategias de financiamiento, vinculadas en gran medida a asegurar los relevos generacionales necesarios cuando se mantienen tan importantes fuerzas combinadas de atracción-repulsión que mueven a las generaciones más jóvenes y educadas del campo a la ciudad, así como su rol en los procesos de aseguramiento y re-aseguramiento, paralelas y complementarias a las relativas al financiamiento y al acceso al crédito en el mercado financiero,  resultan provechosamente ilustrativas. A lo anterior tendríamos que agregar los servicios de información, asistencia técnica y asesoría en general que ofrece ISMEA, en su caso en el exigente contexto definido por las regulaciones vigentes en la Unión Europea, de la cual Italia forma parte.

Los aportes y resultados de los distintos programas de ISMEA, de los cuales hemos ofrecido apenas algunas cifras y ejemplos sueltos, son impresionantes, y sobre ellos podríamos seguir escribiendo para invitar a estudiar la experiencia y aprovechar las lecciones que de la misma puedan extraerse para aplicar en nuestro caso y situación. Resulta más oportuno, por el momento, terminar preguntándonos, como en el caso de NAFINSA, ¿necesitamos de políticas, programas y agencias como los que ilustra ISMEA? Si la respuesta es positiva, debería ir seguida por la siguiente pregunta: ¿Por qué no podemos contar con políticas, programas y agencias como estas?  Vale la pena intentar las respuestas.

 

 

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Etiquetas: Julio Sánchez-Maríñez | Pymes | Promipyme | Financiamiento a las pymes | Ismea | Productividad | Competitividad empresarial | Nafinsa |
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